... y se van haciendo cada uno de los lados trabajando con ambos, terraja y guía. Hasta tener las 3 partes.



Luego hay que clacular la mitad a cada lado para hacer el molde uno. Para esto he cortado la punta de un imperdible y la he clavado en la terraja para luego pasar ésta por cada uno de los lados y por ambas partes.

Al dar por finalizada la pieza, antes de hacer el primer molde fabricarse una estructura con 4 tableros a modo de recipiente para ponerlo alrededor de la pieza y echar la escayola.


Al finalizar el prototipo hay que rellenarlo hasta la mitad con barro para sacarle el primer molde.



Luego se preparan 4 tablas que servirán como recipiente de la escayola. Y antes de preparar y echar ésta hay que poner barro en las juntas de las tablas y en las terminaciones de la pieza para que no se cuele.

Para preparar la escayola, se echa primero el agua y luego la escayola espolvoreándola bien por toda la palangana. Cuando se ha echado suficiente, es decir, cuando ya sobrepasa el nivel del agua, se sigue echando hasta formar una montañita. Se ha calculado que en total se han echado seis kilos. Es importante tener en cuenta que hasta que no se mueve no fragua, es decir, se puede continuar trabajando cualquier detalle, más, una vez se mueve, tarda en fraguar apenas unos 15 minutos, con lo cual, hay que actuar con seguridad. Hay que moverla con una mano, abierta, se introduce en la mezcla y se mueve rápidamente y apretando todos los grumos que se vayan encontrando. Es importante moverla muy bien.


A continuación se le echa la escayola despacio...



Se deja fraguar y se le quitan los tableros y el barro, y se le da vuelta al molde, quitándole a la pieza las guías y el barro, quedando el primer molde como en la imagen.
Antes de hacer el segundo molde, repasé esta parte del proto uniendo los lados.

Luego se le hacen las llaves con una cuchara para que ambos moldes encajen luego.





Después se le unta una mezcla de jabón natural y agua caliente para evitar que la escayola que se le echará se pegue con el primer molde y se prepara la misma cantidad de escayola para echársela encima habiendo realizado antes el paso anterior, es decir, poner los tableros y tapar las juntas con barro.




Se limpian, se redondean los cantos para facilitar su posterior manejo y se dejan secar al sol.


Una vez bien secos los moldes, rellenarlos con arcilla en este caso refractaria, asegurándose de que no queden huecos o burbujas de aire, ya que esto haría que estallara la pieza al cocerse dentro del horno porque el oxígeno tiene que salir. Y después rayar la superficie y poner barbotina, que es la misma arcilla con la que se trabaje con bastante agua; la textura de ésta debe ser similar a la de un mouse de chocolate.



Hacer un churro para ponerlo entre la dos mitades de la futura pieza y volver a ponerle barbotina. Luego unir ambos moldes y apretar bien y dejarlos reposar unos minutos antes de abrirlos.